Artículo escrito por David López Belanche (@LopezBelanche)

En este apasionante año electoral, todos los partidos intentarán convencernos de sus bondades e intentarán esconder sus miserias. Quien les escribe no pretende valorar los idearios globales de cada opción política, Dios me libre, solamente entraré a valorar nuestra área de interés, el ideario económico.

Antes de comenzar con el análisis, resulta curioso que los partidos clásicos, Partido Popular (PP) y Partido Socialista (PSOE), reclamen a sus competidores de nuevo cuño un detallado programa económico, mientras ellos todavía no nos han explicado el suyo. El PP se escuda en los milagros de la austeridad y el crecimiento económico (real, pero insuficiente, y sobre todo, basado en la precariedad) y los socialistas están inmersos en una suerte de guerra civil y estampida general. Por lo tanto, a falta de propuesta de los grandes partidos clásicos, comenzaremos analizando a los de nuevo cuño. Hoy, Ciudadanos.

El partido de Albert Rivera, presentó ayer parte de su programa económico, programa diseñado por, entre otros, Luis Garicano, profesor de la London School of Economics, y Doctor por la Universidad de Chicago, alma máter de grandes economistas. Esta mentalidad anglosajona se nota y mucho en el programa presentado ayer, ya que exporta varias medidas ya puestas en marcha en el Reino Unido. Lo presentado ayer, sinceramente, sería firmado y secundado por el 95% de la población española, y el 5% que no lo hiciera, sería por desconocimiento. Luces, muchas, pero también sombras.

Los objetivos del programa económico de Ciudadanos son dos: superar la crisis y crecer sosteniblemente. Para ello, consideran clave acabar con la precariedad, mediante la implantación de un contrato único, indefinido, con indemnización creciente en caso de despido; aumentar los salarios mediante un Complemento Salarial Anual Garantizado (CSAG), complemento que iría a cuenta del Estado y que supondría un coste del 1% del PIB; un nuevo plan de orientación personalizado a los parados de larga duración; y una nueva ley de segunda oportunidad, que en la práctica significa agilizar y generalizar el proceso de concurso de acreedores para las personas físicas, y establecer la dación en pago como herramienta de disminución o cancelación de deuda hipotecaria. Así mismo, en su página web, Ciudadanos se declara partidario de reducir el IVA al 16% y 19%, eliminar las SICAV, reducir al mínimo los trámites para crear una empresa en España y eliminar deducciones y exenciones fiscales.

A grosso modo, un programa económico prometedor, pero con varias lagunas. En primer lugar, no se moja en un tema capital de la economía española como es el pago de la deuda, aunque sus preferencias liberales parecen indicar que su posición no difiere a la de PP y PSOE. Tampoco se tratan temas importantes, como una mayor progresividad en los impuestos y sobre todo, gravar a los que viven de su patrimonio (aunque sí citan que “quien más tiene, debe pagar más”). Y parece que la idea del Complemento Salarial Anual Garantizado está muy en el aire, no se detalla el importe mensual para cada trabajador ni el coste real para el Estado. De recuperar derechos perdidos, ni mención. Por supuesto, como partido de centro-derecha que es, no habla –ni hablará jamás– de nacionalizaciones, regulaciones anti abuso contra los grandes lobbies nacionales (energético, financiero, …) y de planes de ayuda excepcionales para los ciudadanos excluidos y en riesgo de exclusión. No habla, pero tampoco se le pide. No va impregnado en su ADN.

Para concluir, remarcar que el esfuerzo de Ciudadanos es de agradecer, ya han puesto sus cartas encima de la mesa y a buen seguro sabrán captar el interés de votantes desencantados del centro político español. Otro día hablaremos de otro partido. Comienza la precampaña electoral y El Captor estará a la vanguardia. ¡Un saludo a todos!