Por delante de Francia, Italia y Alemania, España lideró entre los primeros trimestres de 2013 y 2012 el incremento de deuda pública experimentado en el conjunto de los países de la economía europea (Zona euro), tras adicionar en dicho periodo cerca de 150.000 millones de euros más a su volumen de deuda pública total.

Alcanzando así un nivel de deuda pública de 922.828 millones de euros en el primer trimestre de 2013, según las últimas cifras publicadas por Eurostat, el incremento de la deuda española en el intervalo anteriormente mencionado representó el 30% del incremento total anotado en la Eurozona.

Tras España, el segundo país con el mayor aumento de deuda pública fue Francia, cuyo incremento se cifró en 81.088 millones, con un registro muy cercano al de Italia, 79.736 millones de euros.

Después, y a cierta distancia ya, se situó Alemania, tras anotar un aumento de 32.147 millones, levemente por encima de las cifras de Holanda e Irlanda, 31.340 y 29.908 millones de euros, respectivamente.

En términos relativos, es decir, calculando los incrementos de deuda pública anteriormente descritos como proporción de las cifras individuales de producción (según el PIB de 2012), el siguiente gráfico permite analizar con minuciosidad la intensidad de la expansión experimentada por cada deuda pública nacional.

Incremento Deuda Pública. % PIB

Así, mientras en términos absolutos Irlanda se situaba como la sexta economía de la Zona euro con una mayor expansión de su deuda pública conforme al análisis anterior, en términos relativos su crecimiento anotó la mayor proporción en relación a la producción, un 18% de su PIB.

España, que  tan solo se movió una posición respecto al ranking anterior, cifró en el 14% el incremento reciente de su deuda respecto a su producción, situándose por delante de otros tres países del sur europeo; Grecia, cuya proporción alcanzó el 13%, y Chipre y Portugal, ambos con unos niveles del 11%.

Pero si la posición de España no experimentó apenas variación, Francia sí pasó de la segunda a la decimotercera plaza de la clasificación, cifrando la expansión de su deuda en el 4% de su PIB, y marcando, en consecuencia, uno de los menores niveles del conjunto de los países de la Eurozona.

Y más significativo fue, para finalizar, el intercambio de plaza que le correspondió al país alemán. De ser la cuarta economía de la Eurozona con un mayor incremento de deuda pública en términos absolutos, Alemania se situó en el último lugar de una clasificación que en este caso le caracterizó como el país en el que menos intensidad alcanzó el aumento de deuda nacional.