El Euríbor y en concreto el Euríbor a 12 meses es utilizado como índice de referencia de préstamos hipotecarios y realmente es el que se emplea para calcular la cuota mensual en la inmensa mayoría de las hipotecas a interés variable que se han concedido y se conceden en España. El hecho de que el Euríbor se encuentre alto o bajo va a condicionar la vida de muchos ciudadanos, pues es el que decidirá cuánto dinero disponible de sus ingresos mensuales les queda libre después de haber pagado la cuota mensual. Por esta razón, si estamos haciendo frente a una hipoteca variable referenciada al famoso índice, deberemos estar pendiente de su evolución. A no ser que en el hogar entre dinero a manos llenas, cosa que no sucede en la mayoría de los hogares, sino más bien al contrario, de la tendencia del Euríbor, de sus subidas o bajadas dependerá que se disponga de más o menos dinero para otras cosas. Y muchas de estas cosas pueden ser necesarias. Por ello se puede afirmar que el Euríbor y la consiguiente hipoteca condicionan las vidas de muchas familias y ciudadanos.

El Euríbor ha experimentado importantes variaciones a lo largo de los años. Durante los años previos de la crisis, el Euríbor se encontraba en máximos históricos, sobrepasando claramente el 5%. En concreto en julio de 2008 el Euríbor hipotecario cerró el mes con el máximo histórico mensual del 5,393%. Nunca llegó a señalar una media mensual tan alta, y en esa época la crisis ya estaba llamando a la puerta de muchos hogares españoles. Pocos meses después, en octubre de 2008, el índice inició una vertiginosa caída, pues el Banco Central Europeo (BCE) se decidió finalmente a bajar los tipos de interés y no lo hizo solo en ese mes, sino que continuó haciéndolo a lo largo de los siguientes años. Fruto de esta política, rebaja del precio del dinero, es la situación actual del Euríbor, encontrándose próximo a cero.

Con los continuos retrocesos de los valores del Euríbor durante los años de la crisis, los ciudadanos experimentaron el gran alivio de contemplar cómo pagaban mucho menos dinero por sus hipotecas año tras año, o mejor, revisión tras revisión. Seguramente, gracias a la caída del Euríbor, que llevó a que las cuotas mensuales de muchas hipotecas se vieran muy significativamente reducidas, se evitaron muchos desahucios, uno de los peores dramas que puede vivir una familia o un ciudadano. Desafortunadamente, la virulencia de la crisis y sus catastróficas consecuencias han sido de tal magnitud, que ni siquiera un Euríbor en mínimos históricos ha podido evitar que otras muchas familias perdieran su hogar y sus proyectos de vida.

Un Euríbor próximo a cero, está ayudando a muchas familias a salir a delante, es decir, en esta ocasión está condicionando sus vidas de forma positiva, pero como todo no puede ser idílico, hay muchos ciudadanos que no se han beneficiado ni se benefician de que el Euríbor se encuentre bajo. Recordemos que muchas hipotecas se concedieron con cláusula suelo, que impide que a partir de un determinado nivel o valor se aplique ese valor bajo del Euríbor, sino que se aplique ese valor determinado señalado como límite o nivel. Así muchas familias han respirado aliviadas al ver cómo pagaban 300 o 400 euros menos por su hipoteca que en anteriores años y otras han visto desgraciadamente, como su hipoteca se ha abaratado mucho menos. Esperemos que las esperanzadoras noticias sobre la defensa de la Comisión Europea sobre la retroactividad total de las cláusulas suelo si son declaradas nulas en sentencia firme, surtan finalmente efecto y muchas familias puedan recuperar el dinero perdido por la cláusula.

En definitiva, el Euríbor y la hipoteca forma parte de muchas vidas, condicionándolas en un sentido y en otro. Si nos encontramos ante esta situación, lo mejor que podemos hacer es estar pendiente de su evolución, de sus tendencias, subidas o bajadas, con el fin de ir programando nuestras finanzas domésticas y evitar así muchas desagradables sorpresas.