Las dificultades que experimentó la economía mundial en el año 2012 se vieron reflejadas en la evolución de las exportaciones de la gran mayoría de los países desarrollados y emergentes.
Para analizar la trayectoria del comercio internacional a lo largo de dicho año, el presente artículo se ha enmarcado en el estudio de los resultados de la balanza comercial que obtuvo la primera economía latinoamericana: Brasil.
Por lo tanto, y a partir de la proyección correspondiente al año 2012, las exportaciones brasileñas se contrajeron hasta un 5,2% respecto a 2011, ejercicio éste en el que, además, marcaron un máximo histórico de 256.040 millones de dólares de ventas al exterior.
Este cambio de tendencia también se reflejó en el desarrollo de sus importaciones, las cuales obtuvieron una variación negativa en 2012 del 1,9%, lo que las cifró en 221.986 millones, según el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil.
En conclusión y a la vista del gráfico inicial, hay que decir que la economía brasileña se instaló en resultados de superavit desde el año 2001, siendo su ejercicio correspondiente a 2006 el que arrojó la mejor cuantía de su balanza comercial anual, con un resultado positivo de 46.457 millones de dólares.
Una vez realizado el análisis general de la balanza de Brasil, las siguientes líneas se centran en la relación comercial que el país latinoamericano mantuvo con la actual primera economía mundial: Estados Unidos.
En 2012 las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos aumentaron un 5,6%, lo que las cifró en 27.254 millones. Al mismo tiempo, las adquisiciones de productos estadounidenses se redujeron un 6,1%, contrayéndose hasta los 31.886 millones de dólares.
Esta circunstancia implicó que el déficit comercial brasieño con el país norteamericano, vigente desde el año 2009 y cuantificado en 2011 hasta en 8.164 millones de dólares, se redujese un 43%, marcando así una cifra mucho menor en 2012: 4.632 millones.
A modo de colofón, las últimas líneas del artículo están dedicadas a los resultados de la relación comercial que se produjo entre Brasil y China.
Los resultados de 2012 indicaron un descenso de las exportaciones brasileñas a China del 4,7%, lo que cuantificó las ventas exteriores al país asiático en 42.240 millones de dólares.
Las importaciones de productos chinos realizadas por Brasil crecieron, sin embargo, un 5,2%, aumentando así su cifra hasta los 34.483 millones.
Lo verdaderamente trascendente y espectacular derivado de un análisis más minucioso acerca de la relación mantenida entre estos dos gigantes económicos consiste en el fortísimo crecimiento de las exportaciones de Brasil hacia el país asiático desde comienzos del siglo XX.
Para constatarlo, basta realizar la siguiente comparación. En el periodo 1989-2000, las ventas exteriores de Brasil a China aumentaron un 73%, pasando de 628 millones de dólares a 1.085.
Sin embargo, en el periodo 2000-2011, las ventas se incrementaron un 3.983%, creciendo desde los 1.085 millones del año 2000 a los 44.315 en el año 2011.
Aproximadamente un tercio de las actuales exportaciones brasileñas a China se corresponden con la venta de soja, un mercado en el que Estados Unidos, precisamente, junto con Brasil, compite por ser el primer exportador mundial de un producto del que China es el mayor importador mundial.