La ciudad de Detroit, símbolo de la industrialización de la economía mundial, se ha declarado en bancarrota este jueves, según ha confirmado el gobernador del Estado de Michigan, Rick Snyder.

La  principal sede industrial de las denominadas Big Three de la automoción, Ford, General Motors y Chrysler, ha terminado solicitando por vía del actual gestor externo de la ciudad, Kevin Orr, la protección por quiebra estipulada en el capítulo 9 de la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos.

Para entender con algo más de claridad los problemas económicos que han ocasionado la mayor quiebra municipal de la historia de los EEUU, los siguientes apartados subrayan el empobrecido escenario al que la ciudad de Detroit se ha tenido que enfrentar en los últimos años.

1- Desde el año 2000, la población de Detroit se ha contraído un 26%. Actualmente residen en la ciudad unas 700.000 personas, una cifra significativamente inferior a los 2 millones de personas que la habitaban durante el esplendor industrial de la década de los 50 del siglo XX.

2- La tasa de desempleo roza el 20% y tan sólo algo menos de la mitad de la población con más de 16 años trabaja. Los actuales ingresos per cápita, en torno a 15.000 dólares anuales, son inusual y extraordinariamente bajos en relación a los de otras grandes ciudades norteamericanas.

3- La deteriorada capacidad recaudatoria de la ciudad se ha traducido en servicios públicos de peor calidad. La tasa de criminalidad existente en Detroit es la más alta de todas las principales urbes de EEUU. Tan sólo un 10% de los crímenes y los delitos se resuelven. El tiempo medio de respuesta ante una llamada de emergencia es de casi una hora. Unos 80.000 edificios están abandonados y  cada año se producen unos 12.000 incendios. Además, un 40% del alumbrado público no funciona.

4- Detroit arrastra décadas de mala gobernanza. Las actuaciones públicas han demostrado ser disfuncionales y han sido tachadas de derrochadoras precisamente en momentos en los que ya se habían superado restricciones presupuestarias y casos de corrupción. Las políticas públicas están desactualizadas y sin una mejora sustancial de las mismas resultará imposible afrontar las necesidades del siglo XXI.

5- El importe global adeudado a los acreedores de la ciudad asciende a 18.500 millones de dólares. Dentro de esta cifra se incluyen 6.000 millones de deuda en asistencia sanitaria y contratos de seguros. Dado el empeoramiento económico que afronta la ciudad, ésta no se encuentra en la posición de saldar sus deudas y hacer efectivos importantes obligaciones de pagos de pensiones, por poner un ejemplo.

Tras el infructuoso esfuerzo realizado en los últimos meses por el gestor externo de la ciudad para alcanzar un acuerdo de reestructuración de la deuda con los acreedores, se abre ahora un periodo de 30 a 90 días en el que se determinará si la ciudad puede acogerse a la protección del capítulo 9 de la Ley de Quiebras, y quiénes serán los principales reclamantes.