Si ayer recalcábamos que todo blog de economía que se precie debe ofrecer cada cierto intervalo de tiempo un retrato gráfico acerca de la proporción que, en términos de PIB, cada país representa en una determinada área económica -por ejemplo, la europea-, hoy mostramos en el blog los cuatro gráficos que mejor perfilan las dos velocidades a las que recientemente han avanzado cuatro de los países más representativos de las denominadas áreas “norte” (Alemania, Francia) y “sur” (Grecia, España) de las economías de la Zona euro.
En primer lugar se muestra la trayectoria de la economía española, exponente de la economía del “sur” europeo. El valor del PIB español en el año 2005, esto es, antes del estallido de la crisis económica española y mundial, alcanzaba los 909.298 millones de euros, una cifra que representaba por aquel entonces el 41% del valor del PIB de Alemania y el 53% del PIB de Francia.
Tal y como se puede observar en el gráfico del PIB español, de 2005 a 2007 el PIB de España a precios de mercado avanzó a una tasas considerablemente positivas, del 8,4% en 2006 y del 6,9% en 2007. Esto se tradujo en un acercamiento a los valores de producción de Alemania y Francia, de tal manera que el porcentaje del PIB español en relación a ambos países ascendió hasta el 43% y 56%, respectivamente. Sin embargo, desde el año 2008 el PIB de la economía española no volvió a crecer y su evolución fue plana e incapaz de superar en ningún momento el valor máximo alcanzado en dicho año (1,1 billones de euros en 2008).
Así, en 2012 el dato relativo de la producción española descendió al 40% y al 52% de las producciones alcanzadas por Alemania y Francia, respectivamente, y las proyecciones económicas proporcionadas por Eurostat en la actualidad no vaticinan, en absoluto, el regreso inmediato a las cifras alcanzadas en la cresta de la ola inmobiliaria.
El segundo ejemplo del sur europeo es el de Grecia. Su producción en el año 2005 alcanzaba los 193.050 millones de euros, y su velocidad de crecimiento avanzaba a unas tasas similares a las españolas, concretamente, al 8,1% y 7% en 2006 y 2007, respectivamente. Sin embargo, a partir del año 2008, cuando su PIB alcanzó el valor máximo -233.200 millones de euros- su evolución fue incluso más decreciente que la española, de tal forma que en 2012 el valor de su producción económica se ubicó en los niveles registrados en 2005 y ni las proyecciones de crecimiento manejadas actualmente por Eurostat le auguran un escenario de recuperación.
En el caso de Francia, ya en el denominado “norte” de la economía europea, su PIB sólo registró, a diferencia de lo experimentado en España y en Grecia, un pequeño bache en el año 2009. Y, si sus tasas de crecimiento en 2006 y 2007 avanzaban a unos ritmos algo más moderados (4,7% y 4,9%) que los de las economías sureñas, el crecimiento registrado por el país francés a lo largo de los años posteriores a 2009 fue ininterrumpido y continuó marcando máximos históricos hasta el año 2012.
Con un PIB registrado en 2012 de 2 billones de euros, las predicciones de Eurostat continúan situando el valor de su PIB en 2013 y 2014 en máximos históricos.
Finalmente, la evolución de Alemania, el otro miembro restante por analizar de la economía “norte” de Europa, experimentó un comportamiento similar al del país francés, con una trayectoria igualmente positiva desde el año 2005, en la que el único traspié lo sufrió en el año 2009. Creciendo, también, a tasas interanuales más moderadas que las sureñas al inicio de la serie analizada (4% y 5% en 2006 y 2007), el sostenimiento de su crecimiento le ha permitido, al igual que a Francia, superar sus cifras de producción iniciales (2,2 billones de euros en 2005), y manejar unas predicciones de producción para 2013 y 2014 situadas en el entorno de los 2,8 billones de euros.
Es decir, más de 15 veces el PIB de Grecia, cerca de 3 veces el PIB de España y casi 2 veces el PIB de Francia.