Artículo escrito por Jorge Monge Pérez, sociólogo y economista.
Como si del juego del palo y la zanahoria se tratase pero andando hacia detrás, la relación vivienda-salarios y vivienda-trabajo nos deja una frustrante sensación muy difícil de digerir para todo tipo de personas, especialmente para las jóvenes.
La proporción tomada por consenso de un tercio del sueldo como lo que se debería destinar a vivienda es, en España, una quimera difícilmente realizable para la gran parte de los españoles. No obstante esta situación ha mejorado en los últimos años, en principio, debido a la bajada general del precio de los inmuebles como consecuencia de la caída en la demanda.
Concretamente, en 2011 el porcentaje del sueldo que una persona debía dedicar al pago de la vivienda anualmente, si se consideran los datos del precio de vivienda facilitados por el Ministerio de Fomento, los tipos de interés y los datos salariales de la Encuesta de estructura salarial, era del 37,9% para una vivienda de 90 m2 con un préstamo del 80% del valor del inmueble a 20 años, proporción notablemente inferior a la existente justo antes de la crisis, en 2007, de 58,9%.
Como puede verse, ahora los precios de la vivienda se acercan al consenso antes mencionado, lo que debería ser causa de alegría para el ciudadano. La ironía es que la bajada de precios se corresponde con una situación de crisis que es la que, dada la destrucción de empleo, provoca la caída en la demanda de vivienda y, por tanto, se corresponde con una situación en la que muchas personas no se pueden permitir adquirir o alquilar una vivienda. Es decir, ahora que resulta difícil pagar una vivienda, tenemos los precios que deberíamos tener en una época económica estable o de crecimiento, en la que la tasa de paro fuera relativamente baja.
La conclusión es que seguimos teniendo unos precios en la vivienda que no se corresponden con la situación económica del país. Ya que si lo generalmente aceptado son unos precios correspondientes a un tercio del salario en una situación laboral normal, ahora deberían estar más bajos.
Pero esta situación se hace más agravante si se consideran los grupos de edad que, en principio, son más sensibles a los precios de la vivienda y también al desempleo.
Por un lado, los salarios parecen mantenerse entre 2007 y 2011, si bien son más bajos cuanto menor es el grupo de edad.
Por otra parte y respecto al desempleo en el caso de los grupos de edad de 20 a 39 años, el número de parados aumentó entre 2007 y 2011 un 169% según la EPA, con unas tasas de paro que llegan al 52,7% en el primer trimestre del 2013 para personas con 20 a 24 años.
Según el Observatorio de la Emancipación del Consejo de Juventud en España, en el primer trimestre de 2013 el salario neto mínimo necesario para adquirir una vivienda libre en España era de 24.697,89€, respetando el consenso de la dedicación de un tercio a la vivienda. Al margen de factores culturales, parece claro que este motivo unido a la alta tasa de paro, son las razones por los cuales el porcentaje de emancipación para personas con entre 25 y 29 años es de tan sólo un 43,7% según los datos de este mismo observatorio.
Las consecuencias sociales y psicológicas de esta tardanza en la emancipación (frustración, baja autoestima, baja fecundidad…), como consecuencia del factor que la impide (mala relación entre ingresos y coste de la vivienda) darían como para alarmarse ante un problema que, aunque no se mencione tan a menudo, va más allá del habitacional.
Trabajo y vivienda, una relación imposible, que está mejorando porque bajan los precios, ojalá no sea pura estadística. Obviamente, sería ilógico que con menores salarios, menores niveles de crédito y un stock de pisos vacíos tormentoso, los precios continuasen aumentando.
Gracias por las estadísticas, me han parecido útiles a la par que interesantes. Sin embargo, no coincido del todo con lo que se dice. Creo que a pesar de las malas noticias se está produciendo cierto dinamismo en el mercado inmobiliario, que se ve sobre todo en la red y podemos observarlo en la bajada de precios de los inmuebles. La media es del 35 por ciento desde que comenzó la crisis pero lo cierto es que depende de la zona y del tipo de vivienda. Recomiendo fervientemente la lectura de este artículo: http://bit.ly/15ga2Dc A mí me parece muy esclarecedor y pertenece a un nuevo portal inmobiliario en el que si navegáis por su catálogo podréis confirmar lo que digo: que existen ofertas y promociones a precios mucho más bajos de lo que se dice. Muchas gracias y enhorabuena por el blog!!